Capacidad de gestión. ¿Lazareto?

Domingo 11 de abril con sabor a merecida primavera.
Por la mañana jornada habitual de trabajos y visitas en la isla del Rey, enriquecida hoy por la visita de nuestro Obispo acompañada del Párroco de Santa María. Entrañable Santa Misa, imborrables palabras dedicadas al recuerdo de quienes nos precedieron incluso en los últimos años de trabajos en la propia Isla. Claro exponente el del centenar de voluntarios y visitantes de hoy de lo que puede hacer en equipo, cuando hay entusiasmo y ganas de servir.
A mediodía en casa, leo en la prensa local una tardía reflexión sobre las instalaciones del Lazareto. Determinado patrioterismo local reivindica para los menorquines unas instalaciones que gestiona desde hace siglos el ministerio de Sanidad. Pienso y no digo nada.

Aprovechando la hermosa tarde, tomo la ruta del sol de poniente que me conduce por “sa costa de ses Piques” a los “vergers de Sant Joan” y al camino de “Dalt Sant Joan”.Y estallo. Estallo al ver hierbas salvajes por todos lados, restos de obras, la ermita de San Juan sucia oscura y semiabandonada. Los depósitos de la Base Naval vacíos, dejados. Ni un canal de riego en buen estado. Alguna casa de aperos –imagino que ilegal- da cierta sensación por lo menos de encalado y ordenado. Ciudadanos marroquíes trabajando la tierra, por cierto también con buen orden.

Y cuando me refiero al Camí de Sant Joan pienso en el Camí Verd, el principal vertedero de escombros, restos de obras, sofás y neumáticos del entorno de Mahón y de Es Castell que lo comparten. ¿De cuántos paseos y caminos podría hablar?
¿Gestionar el Lazareto? ¿Absorber una plantilla de 40-50 personas? Prefiero no seguir, querido lector. Porque volveríamos a hablar de otra isla como la del Rey.

Gestiónense visitas. Hay varias puertas y muelles. Se pueden hacer compatibles estancias con recorridos históricos y turísticos. ¿No se hace en los Paradores Nacionales? Pero dejen que una administración que ha custodiado durante más de doscientos años una instalación la siga conservando.
¡Demasiados certificados de capacidad de gestión nos faltan a nosotros!

Leave a Reply